Tras breves pero intensas experiencias laborales como
captadora de socios puedo decir que, nadie, absolutamente nadie, puede llegar a
saber tanto y tan poco sobre la raza humana y sobre sí mismo. Vivir
situaciones, cuanto menos curiosas, no entra dentro de los planes cuando
decides trabajar para una empresa de captación de socios representando a una ONG,
trabajo con el que puedes tener unos ingresos extra (aunque más bien los
llamaría: únicos). Pero ahí viene la primera sorpresa; con la Empresa de
Captación: ¿Por qué a mí me pagan
por
hacer algo que podrían hacer voluntarios? Porque tú aguantas día tras día horas
de pie y sin descanso, porque tú soportas tanto los buenos como los malos días,
tuyos y de los demás, porque solo tú apoyarías incondicionalmente a un
compañero cuando está al borde del despido, porque sólo tú sabes que significan
los mínimos y las comisiones .